Con esta fotógrafa eslovaca no vas a encontrar un oasis de felicidad, ni un poco de esperanza siquiera. No vas a encontrar ni una mísera sonrisa. Ni un ápice de felicidad. Sólo frio. Personajes que parece que se han convertido en los dueños de un psiquiátrico abandonado de un país del este. Ha trabajado para muchas de las grandes marcas de moda como Gucci, Cartier o Nehera… Colores lavados y composiciones muy artísticas y sintéticas. No sabía si subirla, pero al final sí. Y he hecho bien. Aquí su Instagram, para un día de sol escuchando pajaritos y en buena compañía. Je. (Atentos a su serie donde todo está envuelto en plástico, parece hecha en tiempos del COVID19).