Virginie Pougnaud construye sets y pinta. Christophe Clark hace fotos. Y ese preciso lugar donde confluye el trabajo de este dúo artístico es lo que vemos aquí. Fotos que son cuadros y cuadros que son fotos. Se convierten en homenajes al cine clásico o a grandes pintores como Edward Hopper. Todo parece un set de teatro, engañando un poco las miradas porque el personaje o el objeto suele ser real, pero en un lugar extraño. Muy bonito, si señor.